Previo a la actual revolución, la humanidad ha presenciado tres revoluciones definitorias de la economía. En el siglo 18, el surgimiento de la energía a vapor y mecanización; entre finales del siglo 19 y siglo 20, el surgimiento de la energía eléctrica y la producción en masa; y a partir de la década del 1990, la masificación de la computadora personal, el internet, y las telecomunicaciones.
Cada una de esas transformaciones ha tenido efectos transformadores sobre la economía en sus respectivos contextos históricos. De igual manera, la forma de producir y generar riquezas se vio afectada por esas revoluciones.
Un estudio del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) fue presentado durante la conferencia y reveló aspectos muy relevantes sobre las tendencias del IA y su impacto en la economía.
Según el reporte, en la actualidad existen tres factores que impulsan la IA en el mundo actual, “Big Data”, “Cloud Computing”, avances en algoritmos de “software” y aprendizaje automático.
En América Latina, se estima que el escenario positivo aplicado a los sectores en los que la IA tiene más presencia, Comercio, Manufactura, Servicios Financieros, Salud y Gobierno, apuntan a un crecimiento promedio mayor a 4.34% al año en la región (2016-2025), sin embargo, a pesar del alto potencial de la IA, para fortalecer la competitividad de las economías, se requerirá un esfuerzo concertado entre las empresas, el gobierno y la academia, para crear los programas de capacitación laboral y adaptación del capital humano a las nuevas tendencias. Según las tendencias estudiadas, si bien es cierto que el gobierno debe crear las políticas públicas para la adopción de la IA, serán las empresas de donde surgirá la innovación en torno a las nuevas tecnologías.


